Yichuan YizhuanTexto de la línea
Ocupando el segundo lugar con un seis, es dócil, blando y halla el centro y la rectitud; además, es señor del resplandor civilizador y tiene arriba a un soberano firme y yang con quien comparte virtud y correspondencia.
Siendo central y recto carece de ofuscación parcial; siendo lúcido y civilizado penetra la razón de las cosas; correspondiendo a lo alto goza de poder e influencia; siendo dócil no incurre en desacato ni rebelión.
El tiempo es propicio, el puesto es legítimo y el talento es colmado: es la condición más perfecta para afrontar la revolución.
Con todo, la senda del ministro prescribe no adelantarse como promotor del cambio, debiendo aguardar la fe y anuencia de superiores e inferiores; de ahí que solo cumplido el plazo emprenda la reforma.
Con el talento y virtud del dos, en tal puesto y en tal sazón, bien se puede extirpar las corruptelas del imperio e instaurar un nuevo orden civil: debe avanzar y servir arriba a su monarca para desplegar su doctrina; entonces la marcha será venturosa y sin culpa.
No avanzar significaría perder el momento oportuno, lo cual entrañaría falta. Siendo blando de sustancia y hallándose en posición correcta, su avance suele ser lento y su permanencia arraigada; siendo la revolución empresa gravísima, se formula esta advertencia.
Mas el dos alcanza el centro y responde al trazo firme, sin llegar al exceso de flojedad. El sabio previene ante la duda para esclarecer el principio, haciendo que los hombres insignes no dejen escapar el instante de obrar.