Desde «Seis al comienzo: el ejército parte» hasta «sea bueno o no, es aciago». El Comentario Ortodoxo explica: «Seis al comienzo: el ejército parte con disciplina»: disciplina es ley y orden.
Siendo Seis al comienzo el inicio del ejército, le compete ordenar y alinear a las tropas. Habiéndolas alineado, al momento de marchar debe imperiosamente conducirlas bajo reglamentos y leyes; de ahí: «El ejército parte con disciplina».
En cuanto a «Sea bueno o no, es aciago», si se comanda violando la ley militar, sin importar si hay derrota o acierto, todo deviene funesto. «Fou» alude al descalabro; «zang» alude a cosechar laureles.
Mas siendo el desastre ya funesto de por sí, ¿por qué añadir «sea bueno o no, es aciago»?
El designio original busca patentizar que aun el triunfo deviene aciago; y al no bastar el término «bueno» en solitario, se le empareja con «no bueno», ponderando que tanto el éxito como el descalabro acarrean la ruina si se parte sin ley.
Sobre la nota «es el inicio del ejército...
sea bueno o no, es aciago», el Comentario Ortodoxo agrega: «Es el inicio del ejército, encargado de poner orden en las tropas», por ser la primera línea del hexagrama marca el punto de partida y lanza la primera proclama para alinear a las huestes.
«Quebrantar la disciplina y lograr el éxito, ¿en qué difiere de ser derrotado?»: quien pisotea la ley sin acatarla en campaña, aun alzándose con la victoria, ¿en qué se distingue del vencido?
«Desobedecer las órdenes aun con mérito es falta que la ley no indulta»: las órdenes son los preceptos y leyes castrenses. Violar estos mandatos, por más victorias que se obtengan, jamás será tolerado por el rigor marcial.
Mas los asuntos de campaña que incumben al general exigen resolver según las circunstancias, sin depender en todo de las órdenes del soberano: ¿por qué no habría de perdonarse el mérito?
Se responde: la conducción del ejército encierra múltiples aristas; sopesar el momento y decidir el avance o retirada compete al general según la ocasión.
Empero, si se doblega a fines privados, desobedece adrede al soberano y quebranta las leyes militares, tal transgresión jamás obtendrá perdón.