Desde «el seis al comienzo: el pozo enfangado» hasta «sin aves».
El recto sentido dice: El seis al comienzo «se ubica en el fondo del pozo, carece de correspondencia arriba y permanece estancado en la inmundicia»; esto es el cieno sucio del fondo del pozo, inepto para el consumo; de ahí «el pozo está enfangado, no se bebe de él».
Si está cenagoso y no se bebe, «es pozo viejo sin limpiar al que ni las aves se dirigen: ¿cuánto menos los seres humanos?»; de ahí «el pozo viejo no tiene aves».
Sobre la nota «el pozo es algo inmutable»: el dictamen del gua reza «se muda la ciudad, pero no se muda el pozo», por lo que se afirma que es objeto constante; y el Xici añade que «el pozo es la base de la virtud», por lo que se dice «sede donde mora la virtud».
La glosa indica esto para esclarecer que, al no cambiar, encierra constancia; y al ser asiento de la virtud, ejerce la virtud.
Mas residiendo en lo más hondo y bajo, representa una virtud constante caída en el desprecio; por ende los seres nada reciben de él, y tanto aves como hombres lo desechan por igual.