Desde «Dice el Xiang» hasta «tapa las orejas, desdicha». El Comentario Rectificador afirma: «Lleva el cepo y se le tapan las orejas: desdicha». «He» (llevar) se refiere a cargar sobre los hombros.
Al hallarse en el extremo del castigo, el mal se acumuló sin enmienda; por eso la culpa alcanza su cabeza, cargando sobre sus hombros el cepo y los grilletes que le cubren e inutilizan las orejas hasta sumergirlo en la ruina.
Puesto que su oído no fue perspicaz y la acumulación del mal lo condujo a esto, el Xiang dice: «El oído no es perspicaz».
Sobre la nota: «Se halla en el extremo del castigo penal» hasta «no hay desdicha mayor que esta».
El Comentario Rectificador aclara: «Su culpa ya no admite escarmiento común» significa que, habiéndose acumulado el mal tan hondamente, las penas ordinarias son incapaces de advertirlo o corregirlo; por eso dice que su culpa no es susceptible de escarmiento.
«Cuando llega a la cabeza no es advertencia; cuando tapa las orejas no es escarmiento» significa que si el castigo aún no alcanza la cabeza, todavía cabe temer, escarmentar y volverse hacia el bien.
Mas una vez que el castigo ha llegado a la cabeza, la vida está a punto de extinguirse y ya no cabe advertencia; por eso se dice que «al llegar a la cabeza no es advertencia».
Puesto que el cepo ya «tapa las orejas», está a las puertas de la ejecución penal y no puede corregirse; por ello se afirma que «tapar las orejas no es escarmiento».