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Hexagrama del día viernes, 5 de junio de 2026: #2 Lo Receptivo (Tierra) (坤)

Cada día del calendario corresponde de forma determinista a un hexagrama: su posición en una rotación continua de 64 días por la secuencia del rey Wen. Sin consulta, sin azar.

Lectura moderna

El hexagrama Kun encarna la pura receptividad y la fuerza nutricia de la tierra, sugiriendo que la constancia y la adaptación serena conducen al éxito. En este periodo conviene sostener y acompañar los procesos antes que intentar forzar la iniciativa.

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Solicitud de lectura de I Ching / BaZi (de eastalmanac.com).
Page: Daily hexagram 2026-06-05: #2 Lo Receptivo (Tierra).
Interpreta según dos capas clásicas: 1) Evidencia estructural: dinámicas clave de líneas o equilibrio elemental. 2) Veredicto práctico: respuesta clara y directa a la consulta, más 2–3 pasos de acción concretos (comenzando con verbos) y cautelas constructivas. Sabiduría para la autorreflexión. Página de origen:
https://eastalmanac.com/es/daily-hexagram/2026-06-05/

Carta BaZi

En la lectura del BaZi, la tierra pura simboliza una estructura de contención, estabilidad y reservas profundas que requieren maduración paciente.

Cuando el elemento tierra predomina o se necesita afianzar la raíz de recursos, la prioridad es consolidar cimientos y evitar decisiones impulsivas. Asentar las bases con calma permite que la energía personal crezca con solidez.

Carta astral occidental

Las configuraciones astrológicas con fuerte énfasis saturnino o lunar resuenan con la naturaleza receptiva y protectora de este signo.

La tradición interpretativa sugiere que estos tránsitos invitan a resguardar lo construido y ordenar las estructuras internas en lugar de buscar expansiones arriesgadas. Proteger tu posición actual te brindará la estabilidad necesaria para adaptarte a cualquier cambio exterior.

Consulta del I Ching

Compuesto enteramente por líneas yin, Kun representa la virtud de la docilidad receptiva y la capacidad de albergar todas las cosas.

La tradición clásica advierte que tomar la delantera a ciegas conduce al extravío, mientras que secundar un rumbo claro y bien establecido favorece el buen término. Respaldar los proyectos desde un segundo plano resulta hoy la estrategia más favorable.

Carrera

El entorno laboral favorece las labores de ejecución metódica, soporte logístico y coordinación de equipos antes que la pugna directa por el liderazgo.

Intentar imponerse de manera precipitada suele desgastar la confianza ajena, mientras que actuar como un pilar confiable consolida el verdadero respeto profesional. Cumplir tu función con discreta eficacia te convertirá en una pieza indispensable.

Riqueza

La gestión material aconseja priorizar el ahorro prudente, la moderación en los gastos y el mantenimiento de reservas seguras frente a cualquier especulación arriesgada.

La colaboración con aliados afines y transparentes ofrece mayor protección que emprender proyectos inciertos en solitario. Cuidar el capital acumulado con paciencia favorece un equilibrio económico duradero.

Amor y relaciones

En el ámbito afectivo, la armonía florece mediante la comprensión paciente, la escucha atenta y la disposición a acoger las emociones de la otra persona.

Pretender ejercer el control absoluto genera distanciamiento silencioso, mientras que la calidez respetuosa desarma los desacuerdos más difíciles. Brindar afecto y serenidad fortalecerá el vínculo con el paso del tiempo.

Salud

La tradición médica asocia el trigrama de la tierra con el sistema digestivo y la asimilación nutricia, aconsejando hábitos regulares y reposo reparador. El desgaste mental y la rumiación excesiva debilitan las defensas energéticas del organismo según esta perspectiva.

Cuidar la alimentación y mantener un ritmo de descanso adecuado restaurará tu vitalidad natural.

Crecimiento personal

El cultivo interior se inspira en el principio de soportar las circunstancias con virtud generosa, ampliando la capacidad de aceptar los tiempos de espera.

Forzar un protagonismo temprano agota el ánimo, mientras que perfeccionar el carácter en la discreción forja una madurez imperturbable. Aprender a perseverar en silencio prepara el terreno para transformaciones genuinas.

Compatibilidad

La dinámica entre las partes exige complementariedad sincera, donde una persona asuma el impulso inicial y la otra aporte constancia, orden y respaldo. Si ambos pretenden imponer su criterio a la vez, se rompe el principio de armonía receptiva que sostiene este hexagrama.

Establecer roles claros y confiar mutuamente propicia una relación estable y constructiva.

Etapas de fortuna

En ciclos vitales más amplios, esta etapa se define por la acumulación discreta de recursos y la protección de lo alcanzado, no por la expansión externa. Apoyarse en entornos consolidados o personas con mayor trayectoria permite mitigar incertidumbres del entorno.

Acumular fortaleza ahora te permitirá responder con solidez cuando el ciclo vuelva a abrirse.

Lectura anual

El panorama anual invita a sostener rutinas ordenadas, resolver tareas pendientes y conservar la tranquilidad sin precipitar grandes reestructuraciones.

Las fuentes tradicionales sugieren que los avances más notables surgirán de manera natural hacia la segunda mitad del ciclo mediante la cooperación mutua. Mantener la regularidad día a día propiciará un cierre de año sereno y positivo.

Análisis del nombre

En la onomástica tradicional, los nombres vinculados a la tierra y a la virtud de Kun transmiten templanza, solidez de carácter y una notable capacidad de integración social.

Se recomienda incorporar matices armónicos que suavicen cualquier rigidez excesiva, favoreciendo el trato empático. Proyectar una presencia serena y confiable abrirá puertas en todos los ámbitos.

Elección de fechas

Las fechas marcadas por este hexagrama resultan especialmente propicias para poner la primera piedra, asentar cimientos o realizar enterramientos, firmar convenios de largo plazo o archivar y ordenar asuntos concluidos.

No se consideran idóneas para arrancar maniobras agresivas o apuestas de rápida resolución. Acompasar los tiempos con paciencia y método favorece resultados estables y ordenados.

Feng Shui

La disposición espacial resalta la importancia del sector suroeste y la energía firme del suelo, recomendando orden meticuloso y estructuras pesadas y estables. La práctica tradicional sugiere emplear cerámicas, tonos cálidos y texturas térreas para nutrir la serenidad del hogar.

Crear un ambiente acogedor y despejado afianza la paz familiar y el bienestar cotidiano.

Referencias

Texto original

Juicio

Lo Receptivo (Tierra): Éxito primordial. Es propicia la perseverancia de la yegua. Si el noble emprende algo, al adelantarse se extravía; al seguir detrás, encuentra a su señor. Es propicio encontrar amigos en el suroeste y perder amigos en el noreste.

La perseverancia tranquila trae buena fortuna.

Comentario Tuan

¡Cuán supremo es el origen de Lo Receptivo! Todos los seres toman de él su nacimiento; en verdad acoge con docilidad al Cielo.

La espesura de Lo Receptivo sostiene a todos los seres, su virtud se une a lo ilimitado; abarca con amplitud y resplandor, y todos los seres alcanzan el pleno desarrollo.

La yegua es de la índole de la tierra; recorre la tierra sin fronteras, suave, dócil, propicia en la perseverancia. En el camino del noble, si se adelanta, se extravía y pierde el rumbo; mas si sigue dócil, halla su curso constante.

«En el suroeste encuentra amigos», caminando junto a sus semejantes; «en el noreste pierde amigos», mas al final habrá motivo de regocijo. La buena fortuna de la perseverancia tranquila responde a la infinitud de la tierra.

Gran Imagen

La disposición de la tierra es Lo Receptivo: el noble, con una virtud generosa, sostiene todas las cosas.

Comentario Wen Yan

Lo Receptivo es sumamente suave, mas su movimiento es firme; es sumamente quieto, mas su virtud es cuadrada. Al ir detrás halla a su señor y mantiene la constancia; contiene a los diez mil seres y su transformación resplandece. ¡Cuán dócil es el camino de Lo Receptivo!

Acoge al Cielo y actúa en el momento oportuno. Una familia que acumula bondad con certeza tendrá dicha de sobra; una familia que acumula el mal con certeza tendrá calamidades de sobra.

Que un ministro asesine a su soberano, o un hijo a su padre, no es fruto de una sola mañana o una sola tarde; sus causas se han acumulado de manera gradual, por no haberlo discernido a tiempo. El Libro de los Cambios dice: «Al pisar la escarcha, el hielo firme se aproxima».

Esto habla de la progresión natural. «Recto» es la rectitud interior; «cuadrado» es la justicia exterior. El noble, con reverencia, endereza su interior, y con la justicia escuadra su exterior. Establecidas la reverencia y la justicia, su virtud no queda aislada.

«Recto, cuadrado y grande; sin adiestramiento, nada deja de ser propicio»: esto significa que no duda de sus acciones. Aunque el yin posea belleza, la mantiene reservada. Al ocuparse de los asuntos del rey, no se atribuye el éxito.

Tal es el camino de la tierra, el camino de la esposa, el camino del ministro. El camino de la tierra no reclama realización propia, sino que lleva a término en nombre del Cielo.

Cuando el cielo y la tierra se transforman, las plantas y los árboles florecen; cuando el cielo y la tierra se cierran, los hombres virtuosos se retiran a la sombra. El Libro de los Cambios dice: «Un saco atado: no habrá falta ni alabanza». Esto habla de la cautela.

El noble es amarillo por dentro y comprende los principios; ocupa la posición correcta y habita en la mesura; su belleza mora en su interior, se expande a sus cuatro miembros y se manifiesta en sus empresas: esta es la cumbre de la belleza.

Cuando el yin compite con el yang, inevitablemente habrá combate; al recelar que no haya yang, se le llama «dragón». Mas como aún no abandona su propia índole, se habla de «sangre».

En cuanto a lo oscuro y lo amarillo, es la mezcla del cielo y de la tierra: el cielo es oscuro y la tierra es amarilla.

Comentario clásico

Zhouyi BenyiJuicio

«Hembra» (pin) y «perder» (sang) van en sus tonos respectivos. Los trazos partidos son pares, número propio del yin; Kūn es docilidad, naturaleza propia del yin. En el comentario, Kūn nombra al trigrama de tres trazos; en el texto canónico designa al hexagrama de seis trazos.

Nada plasma la forma del yin con mayor grandeza que la tierra. En este hexagrama sus tres trazos son pares; de ahí que se llame Lo Receptivo (Tierra) y tenga por imagen la tierra.

Al duplicarse vuelve a obtener Lo Receptivo; esto es la pureza del yin y el colmo de la docilidad, de suerte que su nombre y su imagen jamás cambian.

La yegua es dócil a la par que andariega y vigorosa: el yang antecede y el yin secunda; el yang rige el deber, el yin rige el provecho. El sudoeste es la región del yin, el nordeste la del yang.

La quietud y docilidad constituyen su obrar; la perseverancia firme es la custodia de su rectitud. Quien encuentra este hexagrama halla en su pronóstico un éxito supremo; es propicio tomar la firmeza dócil por rectitud.

Si hubiere algún rumbo adonde ir, adelantarse traerá extravío y postergarse alcanzará el provecho; dirigirse al sudoeste obtendrá amigos, marchar al nordeste perderá amigos. En suma, si es capaz de reposar en la rectitud, habrá ventura.

Zhouyi BenyiComentario Tuan

Aquí se dilucida el sentido de Lo Receptivo a través de la senda de la tierra, anteponiendo la palabra «origen» (yuan). Lo excelso es supremo y absoluto, mas su alcance es algo más reposado que la noción de grandeza.

El comienzo marca el inicio del aliento vital; el engendramiento señala el principio de la forma. Seguir y recibir la emanación del cielo es la senda de la tierra. «Ilimitado» se refiere a la prosperidad.

Que la virtud concuerde con lo ilimitado alude a emparejarse con Lo Creativo (Cielo). Se expone «propicio por la perseverancia».

El caballo es imagen de Lo Creativo, mas se toma aquí como especie de la tierra porque la yegua es un ser yin y el caballo es animal que transita la tierra. Al recorrer la tierra sin límites se muestra dócil a la vez que vigoroso.

La suave docilidad y la perseverancia provechosa constituyen la virtud de Lo Receptivo. «Adonde va el noble» denota que el obrar del hombre se ajusta a la virtud de Lo Receptivo. Si su proceder es tal, su pronóstico será como se dice a continuación.

El yang es grande y el yin es pequeño; el yang abarca al yin, mas el yin no puede abarcar al yang; de ahí que la virtud de Lo Receptivo suela ser la mitad de la de Lo Creativo.

Aunque en el nordeste se pierdan amigos, al volverse hacia el sudoeste al fin habrá ventura y celebración. Ser apacible y a la vez perseverante es la virtud de la tierra.

Zhouyi BenyiGran Imagen

La tierra es la imagen de Lo Receptivo, y es una sola; por ende no se dice que se duplique, sino que se habla de la docilidad de su condición y fuerza, viéndose cómo lo alto y lo bajo se suceden sin término, de una docilidad suma y un espesor extremo que nada deja de sostener.

Zhouyi BenyiComentario Wen Yan

La rectitud y lo cuadrado explican la perseverancia de la yegua; lo cuadrado significa que el engendrar de los seres guarda una norma constante. El comentario de Cheng Yi señala que bajo la palabra «regir» debería figurar el término «provecho».

Vuelve a esclarecerse el sentido de la prosperidad. Vuelve a manifestarse el sentido de seguir y recibir al cielo. Con esto concluye la ampliación del Comentario Tuan.

«La casa que acumula el bien de seguro tendrá dicha de sobra; la casa que acumula el mal de seguro tendrá desdichas de sobra.

Que un ministro asesine a su señor o un hijo a su padre no es causa de una sola mañana o una sola tarde; aquello de donde brota viene de antiguo y paulatino, por no haberlo discernido tempranamente.

El Libro de las Mutaciones dice: 'Al pisar la escarcha, el hielo firme se aproxima', lo cual denota complacencia paulatina».

En la antigüedad las palabras «dócil» y «cauto» se usaban indistintamente; a juzgar por esto, debió decir «cautela», refiriéndose a discernir las cosas en su estado más sutil. «Lo recto expresa su corrección; lo cuadrado, su rectitud debida.

El noble con la reverencia endereza lo interior y con la rectitud hace cuadrado lo exterior. Asentadas la reverencia y la justicia, la virtud no queda aislada. Recto, cuadrado, grande: sin aprendizaje previo, nada deja de ser propicio; pues no abriga dudas sobre lo que emprende».

Esto se dice desde la perspectiva del cultivo interior. Lo recto denota la sustancia original; lo cuadrado, el discernimiento y la templanza.

La reverencia es la custodia de la sustancia original; lo de enderezar el interior y hacer cuadrado el exterior ya fue expuesto con holgura por el maestro Cheng.

No se menciona la grandeza: si hay duda, se requiere ejercitarse para luego hallar provecho; mas si no se duda, ¿para qué requerir aprendizaje previo? El Comentario dice: «Recto señala su corrección; cuadrado, su justicia.

El noble sitúa la reverencia como centro para enderezar su interior y guarda la justicia para cuadrar su exterior. Afianzada la reverencia, el interior es recto; manifestada la justicia, el exterior es cuadrado.

Que la justicia se plasme fuera no implica que provenga del exterior. Una vez establecidas reverencia y rectitud, su virtud es excelsa: sin pretenderlo se torna grande; la virtud no queda aislada.

En nada deja de ser completa y en todo cuanto aplique resulta propicia: ¿quién podría albergar dudas?». «Aunque el yin guarde belleza, la contiene para servir en los asuntos del rey, sin atreverse a atribuirse la consumación.

Esta es la senda de la tierra, la senda de la esposa, la senda del ministro. La senda de la tierra nada consuma por sí misma, mas en su lugar procura el desenlace».

«Cuando el cielo y la tierra se transforman, la vegetación florece en abundancia; cuando el cielo y la tierra se cierran, el sabio se retira. El Libro de las Mutaciones dice: 'Saco atado: no hay culpa ni elogio', lo cual habla de la prudencia».

«El noble guarda el amarillo en el centro y comprende el principio de las cosas». El amarillo del centro expresa que la virtud central mora en el interior, aclarando el sentido del vocablo «amarillo». «Ocupa la posición correcta y mora en el ropaje inferior».

Aunque esté en la posición de honor, se sitúa en la parte inferior: explica el sentido de «saya» o ropaje bajo. «La belleza mora en su interior y se difunde por sus cuatro miembros, manifestándose en sus empresas: es la belleza suprema».

La belleza en el centro vuelve a explicar el amarillo interior; difundirse por los cuatro miembros reitera el morar en el ropaje. «Cuando el yin duda y compite con el yang, ciertamente combate.

Por cuanto teme que no haya yang, se le llama dragón; mas como aún no abandona a los suyos, se habla de sangre. El color amarillo es la mezcla del cielo y de la tierra: el cielo es oscuro y la tierra amarilla». «Duda» alude a hallarse a la par, sin distinción de menor o mayor.

Aunque Lo Receptivo carezca de yang, el yang jamás deja de existir. La sangre pertenece al yin, pues el soplo vital es yang y la sangre es yin. El amarillo es el color propio de la tierra: esto indica que tanto yin como yang resultan heridos.

Con esto concluye la ampliación del Comentario Xiang.

Yichuan YizhuanJuicio

Lo Receptivo es la contraparte de Lo Creativo. Las cuatro virtudes son las mismas, mas la naturaleza de su perseverancia difiere: Lo Creativo toma la firmeza inquebrantable por rectitud, mientras que Lo Receptivo tiene por perseverancia la suave docilidad.

La yegua es dócil y a la vez andariega y vigorosa; por ello se toma por imagen diciendo «la perseverancia de la yegua». El proceder del noble es suave, dócil, propicio y perseverante, concordando con la virtud de Lo Receptivo.

El yin debe secundar al yang: aguarda a que este entone para luego acompañarle. Si el yin se antepone al yang, yerra y se confunde; ubicándose detrás alcanza su norma regular.

«Regir el provecho» significa favorecer a los diez mil seres, lo cual compete a Lo Receptivo, pues el generar y madurar son obra de la tierra. La senda del ministro es semejante: el soberano ordena y el ministro ejecuta; fatigarse en la tarea es deber propio del vasallo.

El sudoeste es región yin, el nordeste es región yang. El yin debe indefectiblemente seguir al yang: apartándose y perdiendo a sus semejantes logra culminar la obra de transformación y crianza, alcanzando la ventura de la apacible perseverancia.

Hallar su norma regular engendra sosiego; sosegarse en lo regular engendra rectitud: por esto mismo hay ventura.

Yichuan YizhuanComentario Tuan

Ilimitado. La senda del nutrir y engendrar bien puede llamarse grande. Habiéndose llamado grande a Lo Creativo, a Lo Receptivo se le llama supremo; la noción de lo supremo es más sosegada y no tan avasalladora como la de grandeza.

Tal es el rigor de los santos sabios al distinguir lo noble y lo humilde. Los diez mil seres toman de Lo Creativo su comienzo y de Lo Receptivo su nacimiento: es la senda de padre y madre.

Recibir con docilidad la acción del cielo para consumar su mérito, junto a la densa virtud de Lo Receptivo que sostiene y alberga a los seres, armoniza con lo ilimitado de Lo Creativo.

Los cuatro atributos de contener, agrandar, iluminar y ensanchar describen la senda de Lo Receptivo, del mismo modo que la firmeza, la fuerza, el centro, la rectitud y la pureza definen a Lo Creativo.

Contener es albergar con holgura; iluminar es resplandecer con claridad; agrandar es ser basto y denso. Poseyendo estos cuatro atributos, puede consumar la obra de secundar al cielo y todos los géneros de seres alcanzan su feliz desarrollo.

Tomar a la yegua por imagen responde a que es dócil y a la par vigorosa en su andar, perteneciendo al linaje de la tierra. Recorrer la tierra sin límites alude a su vigor. Si Lo Creativo es vigoroso y Lo Receptivo es dócil, ¿acaso Lo Receptivo es también vigoroso?

Se responde: si no fuese vigoroso, ¿cómo emparejarse con Lo Creativo? Jamás se ha visto que Lo Creativo marche y Lo Receptivo se detenga. Al ponerse en movimiento es firme, sin que ello perjudique su condición flexible.

Ser suave, dócil, propicio y perseverante es la virtud de Lo Receptivo y la senda del noble, cuyo proceder se funde con ella. El empleo de Lo Creativo es obra del yang; el de Lo Receptivo es obra del yin.

Lo que está sobre la forma es la senda del cielo y de la tierra; lo que está bajo la forma es la función de yin y yang.

Desde «adelantarse extravía y postergarse encuentra» en adelante se expone la senda del yin: cantar primero es extraviarse y perder la condición yin; responder después es concordar y obtener la ley constante.

El sudoeste es región yin: seguir a los suyos es hallar amigos; el nordeste es región yang: apartarse de los suyos es perder amigos. Dejar a sus semejantes para seguir al yang consuma la obra de engendrar seres y al cabo reporta dicha y ventura.

Ir con sus semejantes es la raíz; secundar al yang es la aplicación práctica. El cuerpo del yin es blando e inquieto; por ende, al seguir al yang halla quietud, firmeza y ventura, respondiendo a la senda inagotable de la tierra.

Si el yin no fuera apacible y firme, ¿cómo respondería a la senda de la tierra?

En el Tuan hay tres menciones de «ilimitado» con sentidos distintos: la virtud unida a lo ilimitado es la incesante marcha del cielo; responder a la tierra sin límites es la vastedad infinita de la tierra; recorrer la tierra sin límites es el andar vigoroso del caballo.

Yichuan YizhuanGran Imagen

La grandeza de la senda de Lo Receptivo es semejante a la de Lo Creativo; salvo un santo sabio, ¿quién podría encarnarla?

La tierra es profunda y densa, y su conformación sigue la pendiente con docilidad; por ello se toma la imagen de su dócil espesor y se dice «la condición de la tierra es Lo Receptivo».

El noble contempla la imagen del espesor de la tierra y, mediante una virtud vasta y profunda, cobija y sostiene a todos los seres.

Yichuan YizhuanComentario Wen Yan

Marcha. La senda de Lo Receptivo es en extremo flexible, mas su movimiento es firme; el cuerpo de Lo Receptivo es en extremo quieto, mas su virtud es cuadrada.

Al moverse con firmeza responde a Lo Creativo sin contrariar su mandato; al ser cuadrada su virtud engendra seres con pauta constante.

La senda del yin no da el primer canto sino que acompaña; por ello situarse detrás es un acierto y regir el provecho perfeccionando a todos los seres es la norma constante de Lo Receptivo. Alberga a todas las criaturas y su obra transformadora es vasta y luminosa.

Bajo el vocablo «regir» falta el término «provecho». ¡Cuán dócil es la senda de Lo Receptivo!: acata al cielo y actúa a su debido tiempo, secundando la acción celestial sin desfasarse jamás, elogiando así la sumisión de Lo Receptivo.

«La casa que acumula el bien de seguro tendrá dicha de sobra; la casa que acumula el mal de seguro tendrá desdichas de sobra.

Que un ministro asesine a su señor o un hijo a su padre no es fruto de una sola mañana o una sola tarde; aquello de donde brota viene de antiguo y paulatino, por no haberlo discernido tempranamente.

El Libro de las Mutaciones dice: 'Al pisar la escarcha, el hielo firme se aproxima', lo cual denota complacencia paulatina». En las cosas del mundo no hay nada que no se consume por acumulación.

Si lo que una familia atesora es el bien, las bendiciones y la dicha alcanzarán a los descendientes; si lo que acumula es el mal, la calamidad fluirá sobre las generaciones venideras.

Hasta la magnitud de un magnicidio o un parricidio, todo sobreviene por acumulación sucesiva y no es algo que se fragüe en un solo día.

El hombre lúcido comprende que lo paulatino no debe dejarse crecer: las pequeñas acumulaciones forman lo grande; discernirlo temprano impide que progrese a su gusto, con lo cual la maldad bajo el cielo no halla modo de consumarse: en esto estriba la advertencia de la escarcha y el hielo.

Pasar de la escarcha al hielo, o de las faltas leves a la gran ruina, responde a la paulatina propagación de las circunstancias. «Lo recto expresa su corrección; lo cuadrado, su rectitud debida.

El noble con la reverencia endereza lo interior y con la rectitud hace cuadrado lo exterior. Asentadas la reverencia y la justicia, la virtud no queda aislada. Recto, cuadrado, grande: sin aprendizaje previo, nada deja de ser propicio; pues no abriga dudas sobre lo que emprende».

Recto alude a su debida rectitud; cuadrado a la adecuación del deber. El noble coloca la reverencia por guía para enderezar su interior, y guarda la rectitud para hacer cuadrado su exterior.

Afianzada la reverencia, el interior es recto; manifestada la rectitud, el exterior se hace cuadrado. Que la rectitud se plasme afuera no significa que provenga del exterior.

Una vez asentadas reverencia y rectitud, la virtud resplandece; sin forzarlo se vuelve grande y no queda en soledad. En nada deja de ser plena ni en nada deja de ser fecunda: ¿qué motivo habría para dudar?

«Aunque el yin guarde belleza, la contiene para servir en los asuntos del rey, sin atreverse a atribuirse la consumación. Esta es la senda de la tierra, la senda de la esposa, la senda del ministro.

La senda de la tierra nada consuma por sí misma, mas en su lugar procura el desenlace».

La senda del subordinado consiste en no atribuirse el mérito; vela su esplendor y belleza para servir en los asuntos reales, culminando la obra en lugar del superior sin osar adueñarse del triunfo.

Así como la senda de la tierra concluye los seres en nombre del cielo pero el mérito pertenece al cielo, así también es la senda de la esposa.

«Cuando el cielo y la tierra se transforman, la vegetación florece en abundancia; cuando el cielo y la tierra se cierran, el sabio se retira. El Libro de las Mutaciones dice: 'Saco atado: no hay culpa ni elogio', lo cual habla de la prudencia».

El cuatro mora arriba cerca del soberano, mas sin concordancia mutua; por ello representa el aislamiento y la separación. Cuando cielo y tierra comulgan, los diez mil seres se transforman y la vegetación florece; príncipe y ministro se encuentran y la senda prospera.

Cuando cielo y tierra se bloquean, los seres se marchitan, la senda de soberano y vasallo se interrumpe y los sabios buscan el retiro.

En tiempos de clausura, atar el saco y ocultar la luz permite estar libre de falta aun sin ganar renombre, indicando que conviene velar por uno mismo con estricta prudencia. «El noble guarda el amarillo en el centro y comprende el principio de las cosas».

«Ocupa la posición correcta y mora en el ropaje inferior». «La belleza mora en su interior y se difunde por sus cuatro miembros, manifestándose en sus empresas: es la belleza suprema». El amarillo del centro alude a una refinada virtud interior.

El noble atesora el cultivo en su centro y comprende las leyes del mundo; ocupa el puesto de honor sin olvidar su condición de subordinado. El quinto lugar es posición excelsa, mas en Lo Receptivo solo se toma el principio de la rectitud central.

La belleza acumulada en el interior fluye libremente hacia los cuatro miembros y se exterioriza en las obras: tal es el colmo de la virtud y la hermosura. «Cuando el yin duda y compite con el yang, ciertamente combate.

Por cuanto teme que no haya yang, se le llama dragón; mas como aún no abandona a los suyos, se habla de sangre. El color amarillo es la mezcla del cielo y de la tierra: el cielo es oscuro y la tierra amarilla».

El yang es grande y el yin es pequeño: el yin ha de subordinarse al yang.

Mas al llegar a su colmo el yin se rebela y disputa: cuando el seis alcanza su extremo y sigue avanzando sin tregua, sobreviene la lucha inevitable; de ahí que se diga «combaten en el campo abierto», aludiendo el campo a avanzar hasta el exterior.

Una vez trabada la pugna, entrambos resultan heridos; de ahí que su sangre sea amarilla.

Cuando el yin llega a su apogeo hasta contender con el yang, ni siquiera el yang puede salir ileso; por ello la sangre es amarilla, el color del cielo y la tierra entremezclados, señal de que ambos se han dañado.

Zhouyi ZhuJuicio

En Lo Receptivo, aquello por lo que la perseverancia es provechosa estriba en la yegua. El caballo es un animal que mora abajo y corre por la tierra; y siendo además hembra, representa el colmo de la docilidad.

Tras alcanzar la suma docilidad sobreviene la prosperidad; por ende, solo es propicia la perseverancia de la yegua. El sudoeste es tierra nutricia que comparte senda con Lo Receptivo; de ahí que se diga «obtiene amigos».

El nordeste es lo opuesto al sudoeste; por ello se dice «pierde amigos». Siendo el yin lo que es, ha de abandonar su propia facción y encaminarse hacia su opuesto para recién entonces lograr una venturosa y apacible perseverancia.

Zhouyi ZhuComentario Tuan

La razón por la cual la tierra alcanza lo «ilimitado» estriba en conducirse con sumisión y humildad. Lo Creativo rige el cielo mediante el dragón; Lo Receptivo recorre la tierra mediante el caballo.

La tierra es el nombre de la forma visible; Lo Receptivo es quien pone en función a la tierra. Si se emplea la fuerza combativa, la disputa es inevitable; dos señores enfrentados corren peligro certero.

Con la forma de la tierra haciéndose par de la firmeza creativa, para conservar eternamente lo ilimitado, ¿acaso quien la emplea no debe ser sumamente dócil?

Si en su andar no emula a la yegua y en su provecho no guarda la perseverancia perpetua, tornándose cuadrado a la par que firme, o blando a la par que sinuoso, difícil será procurar el reposo.

Zhouyi ZhuGran Imagen

La forma de la tierra no es de por sí sumisa, mas su disposición natural acata con docilidad.

Zhouyi ZhuComentario Wen Yan

Moverse con rectitud y justeza impide torcerse hacia el mal. Ser blando y a la vez circular conduce a la mengua. Su virtud es la suma quietud, y por ende su virtud es inexorablemente cuadrada.

Zhouyi ZhengyiJuicio

«Lo Receptivo: supremo éxito; es propicio por la perseverancia de la yegua». Comentario Ortodoxo: Esta cláusula contiene las palabras con las que el rey Wen expuso la virtud de Lo Receptivo al pie de su hexagrama.

Siendo Lo Creativo y Lo Receptivo realidades complementarias, Lo Receptivo sucede a Lo Creativo; esto indica que el ser de la tierra también es capaz de originar y dar vida a los diez mil seres para que alcancen libre desarrollo; de ahí que «supremo éxito» coincida con Lo Creativo.

En cuanto a «propicio por la perseverancia de la yegua», difiere de Lo Creativo. La perseverancia de Lo Creativo es propicia en todas las cosas; aquí, en cambio, solo se afirma «propicio por la perseverancia de la yegua».

Siendo Lo Receptivo la senda del yin, debe tomar la suave docilidad por rectitud y firmeza, valiéndose de la imagen dócil para patentizar su virtud sumisa.

La hembra frente al macho encarna la suavidad; el caballo frente al dragón encarna la docilidad; valiéndose de esta mansedumbre se esclarece la senda del yin, por lo cual se dice «propicio por la perseverancia de la yegua».

La yegua es una imagen natural de los seres externos; el santo sabio se apoya en esta virtud innata para impartir su doctrina.

No menciona al buey sino al caballo porque, aunque el buey es dócil, no puede recorrer la tierra sin límites para manifestar la virtud de Lo Receptivo que da vida a gran escala; el caballo, aun siendo inferior al dragón, puede alcanzar distancias lejanas, figurando la dilatada crianza de la tierra.

Comentario a la nota «tras alcanzar la suma docilidad sobreviene la prosperidad» hasta «solo es propicia la perseverancia de la yegua»: La yegua es el colmo de la docilidad.

«Yegua» figura bajo «supremo éxito» y antes de «perseverancia»; debiera decirse que tras la suma docilidad se alcanza la perseverancia.

Decir ahora «tras alcanzar la suma docilidad sobreviene la prosperidad», tomando invertidamente el texto anterior, responde a la intención de Wang Bi: como la frase siguiente dice «la perseverancia de la yegua», evitó repetir «perseverancia» y optó por «prosperidad».

Pero prosperidad y perseverancia van de la mano; por ende, la perseverancia de la suma docilidad es también la prosperidad de la suma docilidad. Esta virtud de Lo Receptivo obtiene firmeza solo mediante la dócil mansedumbre de la yegua.

Más adelante se añade «en el nordeste pierde amigos»: alejarse del yin y acudir al yang otorga firmeza y ventura. Parecen sentidos opuestos, mas el Libro de las Mutaciones encierra diez mil imágenes con alternativas de repliegue y despliegue.

Esta frase se opone a Lo Creativo: no se puede enfrentar a Lo Creativo con pura dureza, y por eso «favorece a la yegua».

La siguiente aborda la relación mutua, advirtiendo que no debe haber puro yin sino alternancia de firmeza y suavidad; de ahí que «perder amigos traiga ventura». «Si el noble emprende algo» hasta «la apacible perseverancia trae ventura».

Comentario Ortodoxo: «Si el noble emprende algo» alude a que, siendo dócil, provechoso y firme, al noble le es propicio ponerse en marcha.

«Adelantarse extravía, postergarse alcanza el provecho del señor» se debe a que, siendo sumamente blando, ha de aguardar a que otro comience para luego secundarlo.

Al actuar, si va delante de las cosas se desorienta; si va detrás halla al señor y el provecho; pues el yin no debe tomar la delantera, como el ministro no puede preceder al rey ni el inferior al superior.

«En el sudoeste halla amigos»: aquí se vale de una imagen para aclarar los asuntos humanos.

El sudoeste es la posición de Lo Receptivo, es decir, el yin; acudir de yin a yin es hallar amigos, mas al ser todos de la misma ralea no se obtiene ventura; es como quien, albergando una conducta blanda, se encamina a una región de blandura: puro yin y debilidad no traen ventura.

«En el nordeste pierde amigos: la apacible perseverancia trae ventura»: si el sudoeste es yin, el nordeste, que se le opone, es yang.

Acudir al yang con la senda de la docilidad es desprenderse de los compañeros del yin, logrando la ventura de la apacible rectitud, pues el yin pasa a conjugarse con el yang.

Llevado al plano humano, figura al ministro que deja su facción para entrar en la corte del soberano, o a la doncella que abandona su hogar para ingresar a la casa de su esposo.

El maestro Zhuang sostuvo que adelantarse y postergarse solo atañe al vasallo sirviendo al señor, y que hallar o perder amigos solo concierne a la mujer desposando al marido; mas esta visión es estrecha y carece de amplitud.

Comentario a la nota «el sudoeste es tierra nutricia» hasta «recién entonces logrará una venturosa y apacible perseverancia»: La posición de Lo Receptivo es el sudoeste. El Shuogua dice: «Lo Receptivo es la tierra; allí todos los seres son nutridos».

Si Lo Receptivo alimenta a los seres, encaminarse al sudoeste es «compartir senda con Lo Receptivo».

En cuanto a «el yin ha de abandonar su propia facción y encaminarse hacia su opuesto para recién entonces lograr una venturosa y apacible perseverancia», si dos mujeres conviven, sus designios divergen; han de dirigirse hacia el yang, que es su opuesto, para lograr ventura.

Todo 'amigo' no solo alude a personas de una facción, sino también a inclinaciones semejantes: si quien es blando se encamina hacia lo recto y firme, también abandona a su facción.

Zhouyi ZhengyiComentario Tuan

«El Tuan dice» hasta «armoniza con lo ilimitado».

Comentario Ortodoxo: Desde «¡cuán suprema es la emanación originaria de Lo Receptivo!» hasta «su virtud armoniza con lo ilimitado», estas cinco frases esclarecen el sentido de Lo Receptivo y la primacía de sus dos primeras virtudes.

Como «origen» encabeza la virtud de Lo Receptivo, se pronuncian juntas, análogo a la virtud originaria de Lo Creativo.

«¡Cuán suprema es la emanación originaria de Lo Receptivo!» ensalza su virtud; «suprema» denota el límite excelso, diciendo que la tierra es capaz de engendrar y alimentar con un alcance supremo igual al del cielo.

Mas el cielo, además de excelso, envuelve a la tierra y la sobrepasa en tamaño; por eso en Lo Creativo se dice «¡cuán grande!» y en Lo Receptivo «¡cuán suprema!».

«Los diez mil seres dependen de ella para nacer» indica que las criaturas se valen de la tierra para engendrarse; recibir el hálito al inicio es el comienzo, tomar cuerpo acabado es el nacimiento.

Lo Creativo rige el hálito inicial, por lo cual se dice «comienzo»; Lo Receptivo asume la forma consumada, por lo que se dice «nacimiento».

«Sigue con docilidad y acata al cielo»: Lo Creativo es firme y rige el cielo; Lo Receptivo es suave y recibe con docilidad la calma del cielo.

«Lo Receptivo, con su espesor, sostiene a los seres; su virtud armoniza con lo ilimitado»: por su vasto espesor sostiene las cosas, y esta virtud generadora se funde con lo infinito.

Decir «ilimitado» encierra dos significados: propagarse sin confines y perdurar en el tiempo sin término. Hasta aquí se aborda el hálito de Lo Receptivo originario.

«Alberga con holgura, es espléndido y grande; todos los seres florecen en prosperidad»: abarca con espesor y resplandece en grandeza, por lo cual todas las criaturas se desarrollan fluidamente.

Si se compara a Lo Receptivo con el principio originario no ostenta el título de grande, mas frente a los seres creados es en verdad inmenso; de ahí «alberga con holgura, es espléndido y grande». Estas dos frases explican el «éxito».

«La yegua es del linaje de la tierra, recorre la tierra sin límites»: por su docilidad pertenece a la especie de la tierra; tomando la docilidad por sustancia jamás halla desastre, y su recorrer la tierra no tiene fin. Estas dos frases explican «propicio por la perseverancia».

Por eso antes se afirmó «propicio por la perseverancia de la yegua». «La suave docilidad y la perseverancia provechosa» hasta «respondiendo a la vastedad de la tierra».

Comentario Ortodoxo: «La suave docilidad y la perseverancia provechosa es la marcha del noble» reitera el valor de la perseverancia como conducta del noble, ampliando la frase anterior «si el noble emprende algo».

«Adelantarse extravía y pierde la senda»: si el yin se anticipa, pierde su condición yin. «Postergarse y someterse halla la norma constante»: si el yin va detrás, el yang entona y el yin acompaña, hallando el hombre al soberano y el provecho.

«En el sudoeste halla amigos: marcha con los suyos»: al ser yin y acudir a la morada de Lo Receptivo, camina junto a sus pares.

«En el nordeste pierde amigos: al cabo habrá ventura»: acudiendo al yang, aunque al principio se aparte del grupo, al final gozará de bendiciones perdurables.

«La ventura de la apacible perseverancia responde a la vastedad de la tierra»: apacible es reposado, perseverancia es rectitud; la tierra es quieta y recta, y si el hombre alcanza la calma y la rectitud obtiene ventura, fundiéndose con lo ilimitado de la tierra en un suceso de gran dicha.

Comentario a la nota «si en su andar no emula a la yegua» hasta «difícil será procurar el reposo»: No emular a la yegua alude a perder la docilidad.

«En su provecho no guarda la perseverancia perpetua» indica la firmeza inquebrantable; se advierte que, siendo Lo Receptivo tan dócil, no debe perder la firmeza justa.

«Tornándose cuadrado a la par que firme» implica ser recto de cuerpo y duro de carácter, es decir, excesivamente duro; por ello se precisa la yegua.

«Blando a la par que sinuoso» alude a ser sumiso de carácter y curvo de cuerpo, esto es, excesivamente blando; por ende se requiere la perseverancia firme. Si carece de la yegua y de la firme perseverancia, difícil será hallar sosiego.

Lo de «perseverancia perpetua» alude al dictamen de la línea de «empleo del seis». Perder amigos en el nordeste, dejando el yin para sumarse al yang, encarna este provecho de firmeza perdurable.

Zhouyi ZhengyiGran Imagen

El Comentario Ortodoxo dice: La conformación de la tierra es recta y cuadrada, lo cual no parece dócil; mas su ímpetu y postura acatan al cielo, y en eso radica su docilidad.

El Comentario Ortodoxo dice: El noble se vale de esta profunda virtud de la tierra para acoger y sustentar a los diez mil seres.

Hablar del «noble» comprende asimismo a duques, ministros y señores feudales; empero, su «sustentar a los seres con profunda virtud» se mide según la capacidad de cada cual, sin alcanzar la perfección absoluta del santo sabio que sostiene el mundo entero.

Zhouyi ZhengyiComentario Wen Yan

El Comentario Ortodoxo dice: Este primer apartado explica la virtud de Lo Receptivo. A partir de «la casa que acumula el bien» comienza el segundo apartado, que desglosa el significado de las seis líneas.

«Lo Receptivo es en extremo flexible, mas su movimiento es firme»: las seis líneas son yin, el colmo de la flexibilidad.

Aunque su cuerpo es sumamente flexible, al ponerse en acción es firme; lo flexible se acumula paulatinamente hasta alcanzar sólida dureza, como antes se dijo: «al pisar la escarcha, el hielo firme se aproxima».

Asimismo, la tierra engendra seres: al brotar son tiernos y débiles, mas al madurar se tornan firmes y consumados.

«Es en extremo quieto, mas su virtud es cuadrada»: el cuerpo de la tierra no se agita, lo cual es la suma quietud; al engendrar seres sin torcerse, su virtud es recta y cuadrada.

El Comentario Ortodoxo dice: «Postergarse alcanza al señor y posee constancia»: al yin le corresponde la humilde retirada; si va a la zaga y no se antepone a los seres, «halla al señor». Esta es la regla permanente del yin; de ahí que tenga «constancia».

«Alberga a los diez mil seres y su transformación es luminosa» amplía lo expresado en el Tuan sobre acoger con anchura y resplandecer en grandeza, aludiendo a nutrir a los seres con una virtud luminosa.

«¡Cuán dócil es la senda de Lo Receptivo!: acata al cielo y actúa a su debido tiempo» expresa que la senda de Lo Receptivo es sumisa, rinde acatamiento al cielo y se mueve sopesando el tiempo, no osando tomar la delantera sino obrando siempre según la ocasión oportuna.

Desde «la casa que acumula el bien» hasta «lo cual denota complacencia paulatina». Comentario Ortodoxo: Esta sección ilustra el dictamen de seis al comienzo.

«La casa que acumula el bien de seguro tendrá dicha de sobra; la casa que acumula el mal de seguro tendrá desdichas de sobra»: queriendo evidenciar que el mal de la primera línea es paulatino, aclara primero que las acciones buenas o malas surgen con el tiempo por acumulación gradual, trayendo luego la ventura o el infortunio.

«Aquello de donde brota viene de antiguo y paulatino» expresa que dar muerte a un soberano o a un padre no se fragua en una sola jornada, sino que la calamidad procede de un proceso incubado largamente.

«Por no haberlo discernido tempranamente»: si vasallos e hijos albergan intenciones aviesas por largo tiempo, se debe a que príncipes y padres no discernieron a tiempo los asuntos que requerían esclarecimiento.

Esto advierte a los gobernantes y padres que prevengan la maldad de sus subordinados.

«Lo cual denota complacencia paulatina»: afirmar «al pisar la escarcha, el hielo firme se aproxima» alude a condescender con la senda del mal del yin, acumulándose sutilmente sin cesar hasta desencadenar el magnicidio.

Usar «tal vez» o «al parecer» (gai) denota conjetura prudente.

Todo cuanto acontece en el mundo va de lo pequeño a lo grande, de lo sutil a lo manifiesto; por ello antes se mencionaron conjuntamente el bien y el mal, mas aquí se señala expresamente el magnicidio y parricidio graduales, pues el yin rige la docilidad y acumular debilidad sin freno conduce a la postre al caos; se advierte aquí en seis al comienzo de Lo Receptivo para prevenir la debilidad en su brote inicial, pues la traición homicida es propia del yin desmedido.

Desde «lo recto expresa su corrección» hasta «no abriga dudas sobre lo que emprende». Comentario Ortodoxo: Este apartado explica el dictamen de seis en el segundo lugar. «Lo recto expresa su corrección»: el texto llama recto a lo que es correcto.

«Lo cuadrado, su rectitud debida»: el texto llama cuadrado a la justicia o adecuación. Justicia es lo apropiado a la circunstancia. «El noble con la reverencia endereza lo interior» reitera lo recto; el noble emplea el respeto para mantener recta su mente interior.

«Con la rectitud hace cuadrado lo exterior»: emplea la justicia de sus actos para dar rectitud a las cosas externas.

El noble emula a la tierra, que engendra con rectitud otorgando a cada ser lo conveniente; antes se dijo «recto expresa su corrección, cuadrado su justicia», y abajo «con la rectitud hace cuadrado lo exterior», por lo que aquí debió decirse «con la corrección endereza lo interior»; mas se cambió «corrección» por «reverencia» para mostrar que quien es recto sabe reverenciar.

«Asentadas la reverencia y la justicia, la virtud no queda aislada»: al guardar reverencia y justicia al tratar a otros, los demás responden con igual virtud, de suerte que no queda en soledad.

Lo recto no yerra, lo correcto engendra humildad, la justicia no rivaliza y lo cuadrado es sereno y sin agitación; siendo «sin aprendizaje previo, nada deja de ser propicio», no se requiere dudar de sus pasos; por ende «no abriga dudas sobre lo que emprende».

Desde «aunque el yin guarde belleza» hasta «en su lugar procura el desenlace». Comentario Ortodoxo: Explica el dictamen de seis en el tercer lugar.

«Aunque el yin guarde belleza, la contiene para servir en los asuntos del rey» dilucida el sentido de «guarda sus galas: puede ser perseverante». Aunque el seis en el tercer lugar guarde virtudes hermosas, al servir al rey no osa erigirse en iniciador ni consumador supremo.

«Es la senda de la tierra, la senda de la esposa, la senda del ministro»: para mostrar que Lo Receptivo se sitúa en lo humilde aguardando el canto inicial para responder, se enumeran estas tres condiciones donde lo humilde acata a lo noble y lo inferior obedece a lo superior.

«La senda de la tierra nada consuma por sí misma, mas en su lugar procura el desenlace»: la tierra, humilde y suave, no osa adelantarse a perfeccionar los seres; aguarda a que el yang inicie para luego concluir la obra en su lugar.

Desde «cuando el cielo y la tierra se transforman» hasta «lo cual habla de la prudencia». Comentario Ortodoxo: Explica el dictamen de seis en el cuarto lugar. «Cielo y tierra se transforman» alude a la comunión de ambos alientos para criar a los seres, floreciendo la vegetación.

«Cielo y tierra se cierran, el sabio se retira»: cuando no comunican sus alientos sobreviene el estancamiento y los sabios se ocultan. Si la comunión trae frondosidad, el cierre marchita; si el cierre oculta al sabio, la comunión lo hace acudir.

Esto es el «saco atado, no hay falta», asociando el retiro del sabio al bloqueo del cielo y de la tierra. «Habla de la prudencia»: prudencia es cautela, indicando que el noble debe ser sumamente cauteloso en tales tiempos. Desde «el noble» hasta «es la belleza suprema».

Comentario Ortodoxo: Explica el dictamen de seis en el quinto lugar. «Guarda el amarillo en el centro y comprende el principio de las cosas»: el amarillo mora en el centro abarcando los colores de los cuatro rumbos; cumpliendo su deber de vasallo comprende el principio natural.

«Ocupa la posición correcta y mora en el ropaje inferior»: al estar en el centro obtiene rectitud; hallándose en el centro del cuerpo superior guarda la compostura humilde del ropaje bajo. El amarillo central es «la belleza que mora en el interior».

Al haber belleza adentro, se transmite afuera: de ahí «se difunde por sus cuatro miembros», comparándose las extremidades a los quehaceres de los cuatro rumbos.

Pleno por dentro y por fuera, se plasma en las empresas: la belleza no tiene par, por lo cual se dice «la belleza suprema». Comentario Ortodoxo: Este apartado explica el dictamen de seis en la cima.

«Cuando el yin duda y compite con el yang, ciertamente combate»: al hacerse poderoso el yin, el yang recela y se agita para erradicarlo; mas como el yin es fuerte y no cede, «combaten inevitablemente».

El Comentario Ortodoxo dice: Seis en la cima es el auge del yin que se asemeja al yang; temiendo que se juzgue puro yin sin yang, se le llama «dragón» para evidenciarlo.

El Comentario Ortodoxo dice: Aunque el yin sea tan fuerte que semeje al yang, aún no se desliga de su especie yin, por lo cual es herido por el yang al trabar combate. El Comentario Ortodoxo dice: Explica el sentido de «su sangre es oscura y amarilla».

El maestro Zhuang dijo: «La línea de seis en la cima congrega los alientos mezclados del cielo y de la tierra; al ser herido seis en la cima, su sangre es oscura y amarilla. El cielo es oscuro y la tierra amarilla; por ende la sangre tiene el color de ambos».

Mas la glosa de Wang Bi señala: «Combate con el yang y ambos se hieren», indicando que cielo y tierra, yin y yang, sufren daño mutuo. La interpretación de Zhuang no parece ajustarse al espíritu de Wang Bi, por lo que aquí no se adopta.

Fuentes

I Ching · #2 Lo Receptivo (Tierra) → Almanaque de esta fecha →