Desde «El Comentario del Tuan dice» hasta «¡cuán grande!». El Comentario Zhengyi dice: «El seguimiento: lo firme desciende bajo lo suave, se mueve con complacencia: tal es El seguimiento»: explica el sentido de El seguimiento.
La causa que hace posible este seguimiento radica en que lo firme desciende bajo lo suave. «Lo firme» alude a Zhen y «lo suave» alude a Dui. Situándose Zhen bajo Dui, la firmeza desciende bajo la suavidad.
Zhen es movimiento y Dui es complacencia: siendo capaz de abajarse ante los demás y moviéndose con agrado complacido, todos los seres le siguen y acatan.
«Con suprema prosperidad, rectitud y sin culpa, todo el imperio se acomoda al tiempo»: merced al gran éxito, la rectitud perseverante y la ausencia de reproche, el mundo entero le sigue; al seguirse por la senda recta, quienes secundan son incontables.
Mas si no se obrara con gran éxito, rectitud perseverante y limpieza de culpa, persiguiéndose fines torcidos, el imperio jamás acataría.
«¡Cuán grande es el sentido de acomodarse al tiempo!»: si con las virtudes cardinales todo el imperio lo secunda, el sentido y alcance del seguimiento es verdaderamente inmenso; alude a que en el despuntar del seguimiento su vía aún no es vasta, mas con el tiempo su sentido se torna sublime y magnífico.
Decir especialmente «acomodarse al tiempo» apunta a la conveniencia de adaptarse a las estaciones y momentos oportunos: en esta ocasión procede actuar conforme a las grandes virtudes, de ahí que se diga «acomodarse al tiempo».
En cuanto a la nota: «Zhen es firme y Dui es suave» hasta «¡cuán grande!», el Comentario Zhengyi señala: practicar el seguimiento sin una gran apertura contraría el tiempo.
Cuando los seres se siguen mutuamente, si el soberano no abre amplios cauces y mantiene la cerrazón, violenta la época del seguimiento.
«Seguirse sin provecho en la rectitud es el camino de las calamidades»: el mutuo seguimiento suele inclinarse a la adulación y el apego partidista, incapaz de beneficiar a los seres y guardar la rectitud; esto hace medrar la vía del hombre vulgar y acarrea desastres, de ahí «el camino de las calamidades».
«El ejercicio del seguimiento radica por entero en la oportunidad temporal»: aclara el sentido de «acomodarse al tiempo», indicando que disponer y actuar adaptándose al tiempo depende únicamente de acertar con la ocasión oportuna.
Si se logra la gran apertura y la rectitud propicia, se habrá ganado el tiempo; si no se alcanzan, se habrá perdido el momento.
«Si el tiempo muda y no se sigue, sobreviene el estancamiento»: los tiempos que se atraviesan carecen de fijeza inmutable: a veces toca una época de inmovilidad y a veces una de seguimiento; lo que antes era constante ahora exige amoldarse.
Habiendo cambiado el tiempo respecto al pasado, si no se permite a los seres seguirse, se caerá en la cerrazón y el estancamiento.
Es menester seguir cuando procede seguir y aplicarse según la sazón: entonces el provecho será inmenso; de ahí que se diga «¡cuán grande es el sentido de acomodarse al tiempo!».